La miel de abeja Melipona es un regalo de la naturaleza con múltiples aplicaciones. Aquí te mostramos cómo aprovechar al máximo sus propiedades curativas.
Tradicionalmente utilizada para tratar afecciones oculares como cataratas, conjuntivitis, y molestias en la vista.
Aplica 1 gota pura en cada ojo antes de dormir.
Evita frotar; deja que la miel actúe naturalmente.
Usar diariamente durante al menos 3 meses para mejores resultados.
Nota: Puede arder ligeramente al aplicar. Es normal y temporal.
Ideal para cicatrización, regeneración celular, tratamiento de acné, quemaduras leves y rejuvenecimiento facial.
Limpia el área afectada o el rostro con agua tibia.
Aplica una capa fina de miel directamente sobre la zona.
Deja actuar 15-30 minutos, luego enjuaga con agua tibia.
Repite 2-3 veces por semana para mejores resultados.
Tip: Combinar con aceite de coco potencia el efecto regenerador.
Fortalece el sistema inmunológico, alivia la tos, mejora la digestión y aporta energía natural.
Toma 1 cucharadita (5ml) en ayunas cada mañana.
Puedes diluirla en agua tibia o té para facilitar el consumo.
Para aliviar la tos: consumir 1 cucharadita cada 4 horas.
No consumir en exceso; 1-2 cucharaditas diarias es suficiente.
Advertencia: No apta para bebés menores de 1 año.
Para mantener todas las propiedades curativas de tu miel de Melipona, sigue estas recomendaciones.
Mantén la miel alejada de fuentes de calor y luz directa.
Cierra herméticamente después de cada uso para evitar oxidación.
La miel de melipona no requiere refrigeración. Guárdala a temperatura ambiente.
Nunca calientes la miel, ya que pierde sus propiedades antibacterianas.
¿Tienes más dudas sobre cómo usar tu miel de Melipona?
Contáctanos